La Fe de los Demonios: Santiago 2:19

Cuando amigos o conocidos me han dicho que creen en Dios, pero evidentemente con sus vidas contradicen tal afirmación, muchas veces dije lo siguiente: – ‘Si, puedes creer en Dios, pero los demonios también creen y tiemblan, y aún así no son salvos’-. Este tipo de respuesta proviene de una interpretación particular de las siguientes palabras de Santiago:

Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Santiago 2:19

La interpretación particular a la que me refiero nos enseña que la fe es más que simplemente asentir intelectualmente a la veracidad de una proposición (es decir, más que creer que una proposición es verdadera), y que si la fe no pasa de ser simplemente eso, entonces este tipo de fe no salva (sobre la naturaleza de la fe, pueden dirigirse AQUÍ). ¿La razón? Los demonios tienen este tipo de fe intelectual, pero no son salvos. ¿Qué es lo que debe tener la fe para poder salvar? Obras, buenas obras. Por supuesto, muchas veces no se dice eso de manera tan explícita, sino que se habla de conceptos como fe obediente, fe que obra, etc.

Pues bien, meditando sobre esta interpretación en particular y buscando armonizarla con otras verdades Bíblicas, he llegado a la conclusión, que se ha convertido en convicción, de que es errónea y es fruto de una mala interpretación de Santiago 2:19, aunque podría decir que la mala interpretación no solo se extiende a este versículo, sino a su contexto particular (Santiago 2:14-26), a versículos similares e incluso a una confusión o poca claridad en cuanto a conceptos claves. Ésta interpretación en particular genera problemas insalvables en quienes la sostienen y, siendo generoso, genera inconsistencias graves en la comprensión que tienen de la fe Cristiana.

A fin de exponer el error de esta interpretación, escogí un ejemplo de alguien que la sostiene: Albert Barnes (1798-1870), teólogo Presbiteriano (AQUÍ). Por supuesto, al utilizarle como ejemplo no pretendo generalizar, es decir, de ninguna manera afirmo que todos aquellos que sostienen una interpretación similar a la de Barnes la sostienen por su causa, ni mucho menos afirmo que todos los Presbiterianos sostienen tal interpretación. Simplemente uso su ejemplo como un caso particular cuyas premisas se repiten entre aquellos que son afines a su interpretación.

EXPOSICIÓN DE LA INTERPRETACIÓN ERRONEA:

Antes de proceder al análisis, a fin de hacerle justicia a Barnes, en el siguiente link podrán leer su comentario sobre Santiago 2:18-19 a fin de analizarlo por ustedes mismos: AQUÍ.

No iré directamente a Santiago 2:19, pues considero que algunos de los principios erróneos sostenidos al interpretar éste versículo son expuestos con claridad en el comentario de Barnes al versículo anterior, el cual nos dice lo siguiente:

Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

Santiago 2:18

Comentando sobre Santiago 2:18, Barnes dice lo siguiente:

Muéstrame tu fe sin tus obras. Esto es, tú que mantienes que la fe es suficiente para probar la existencia de la religión; que un hombre puede ser justificado y salvo solamente por eso, o donde aquello no se desarrolla a sí mismo en una vida santa; o donde todo lo que es necesario a fin de ser salvo es simplemente creer. Dejemos que la realidad de una fe tal como esa sea mostrada, si es que puede; dejemos que cualquier fe real muestre su existencia sin una vida de buenas obras, y el punto habrá sido definido.’ (Énfasis en el original)

Lo dicho por Barnes es bastante confuso, pues por una parte pareciera afirmar que la realidad de una profesión de fe es evidenciada o justificada por sus buenas obras, que corresponde a la interpretación correcta; pero por otra parte pareciera desviar el punto desde la justificación de una profesión de fe a la naturaleza de la fe. Éste error de interpretación es bastante común en la interpretación en particular que estamos analizando, y sucede básicamente porque se pierde el foco del contexto y la intención principal de Santiago 2:14-26.

Lo anterior es evidente por lo siguiente: – ‘Esto es, tú que mantienes que la fe es suficiente para probar la existencia de la religión; que un hombre puede ser justificado y salvo solamente por eso, o donde aquello no se desarrolla a sí mismo en una vida santa; o donde todo lo que es necesario a fin de ser salvo es simplemente creer’-; Aquí, Barnes hace explícito aquello que, según él, sostiene el hombre que dice tener fe pero no tiene obras. La conclusión a la que Barnes quiere que lleguemos es que lo supuestamente sostenido por este hombre es erróneo, es decir, que no basta solamente con creer para ser salvos. Aquí Barnes cuestiona la naturaleza de la fe salvadora al trasladar los defectos de aquel que profesa creer a la fe en sí misma.

Lo primero que debe ser evidente para nosotros es que Barnes está claramente cuestionando el principio sobre el cual la Reforma Protestante se levantó en contra del imperio Católico Romano, es decir, el principio de la Sola Fide, que el hombre es salvo solamente por la fe en Cristo. Si la simple o sola fe en Cristo no es suficiente ‘a fin de ser salvo(s)’, entonces de manera necesaria se concluye que afirmar que la fe sola en Cristo como única causa instrumental de la salvación es suficiente para salvar es sostener algo erróneo, porque la fe necesita de algo más a fin de ser considerada una fe salvadora. Por supuesto, ni Barnes ni aquellos que sostengan una interpretación similar afirmarán explícitamente aquello que menciono aquí, sino que sostendrán que creen fielmente en el principio del Sola Fide. Sin embargo, el error de ellos es sutil y lo siguiente demostrará tal cosa.

Lo segundo que debemos notar es que aquello que necesita la sola fe a fin de ser considerada una fe salvadora es mencionado de manera sutil por Barnes: – ‘…donde (aquella fe) no se desarrolla a sí mism(a) en una vida santa…’-, es decir, Barnes sostiene que lo que la fe necesita para ser considerada salvadora son las buenas obras. Ojo, como mencioné anteriormente, no debemos perder de vista que Barnes aquí está refiriéndose a la naturaleza de la fe y no a la justificación o evidencia de una profesión de fe. Notamos esto cuando se refiere a la ‘vida santa’ como una cualidad de la fe ‘(en) sí mism(a)’, y no como la justificación o evidencia de la existencia de fe en aquel que la profesa. Aquí Barnes confunde los efectos de la fe con la fe en sí misma, es decir, mezcla los conceptos de fe y buenas obras, haciendo de éstas últimas parte integral de la definición de lo que es la fe. Por esta razón Barnes y aquellos que sostengan una comprensión similar de la fe pueden sostener que la sola fe salva y a la vez sostener que la sola fe no es suficiente para salvar, pues si bien rechazan que somos salvos por obras, modifican de tal manera el concepto de la fe que las obras pasan a formar parte integral del concepto de fe ‘(en) sí mismo’.

Tenemos, entonces, tres puntos específicos que distorsionan la interpretación de Barnes, los cuales iremos respondiendo brevemente:

a) Se desvía del contexto particular (vs. 14-26).

b) Cuestiona que la fe sola sea suficiente para salvar.

c) Confunde los conceptos de fe y obras al mezclar la causa con los efectos.

Primero, vamos por el desvío del contexto. Como mencionamos anteriormente, Barnes cambia el foco de la interpretación desde la justificación de una profesión de fe al tema de la naturaleza de la fe, y analiza la naturaleza de la fe a la luz de Santiago 2:14-26. El problema comienza cuando se le adjudican los defectos de una profesión de fe injustificada a la naturaleza de la fe en sí misma, lo que termina por distorsionar el concepto de esta última.

Por ejemplo, alguien que se ha desviado del contexto particular interpretará Santiago 2:17 y similares como si enseñasen que creer, es decir, asentir intelectualmente a ciertas proposiciones, no es suficiente para ser salvos, sino que para que la fe sea considerada salvadora debe incluir las buenas obras. Por otra parte, alguien que interprete estos versículos a la luz de su contexto particular, es decir, teniendo en mente que el tema que se está tratando es el de la justificación o evidencia de una profesión de fe, interpretará estos versículos afirmando que una profesión de fe que carezca de los efectos que ésta debe producir, esto es, carente de buenas obras, es vana, vacía, carente de sustancia. En otras palabras, aquel que dice que cree pero que en su vida manifiesta claramente lo contrario, está mintiendo y no tiene lo que dice tener, es decir, no cree, no tiene fe. Así como la misericordia solo de palabra, sin las obras que son consecuencia de esta virtud, es vana en cuanto a confesión e inexistente en cuanto a sustancia, así también la fe solo de palabra sin las obras que justifiquen su realidad, es vana e inexistente (Santiago 2:15-17).

Que el tema principal de Santiago 2:14-26 es la justificación de la realidad de una profesión de fe en Cristo es evidente. Por ejemplo, el vs. 14 nos menciona claramente la naturaleza de aquello que se objeta: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?”, es decir, cuestiona una profesión de fe de palabras sin frutos o evidencias que justifiquen su realidad. La pregunta siguiente (“¿Podrá la fe salvarle?”) hace referencia a lo dicho anteriormente, es decir, la expresión “…la fe…” no se refiere a una fe real pero carente de obras, sino a una fe solo de palabra carente de evidencias que justifiquen su existencia. El vs. 18 presenta un reto, evidentemente irónico, entre dos personas que dicen tener fe, pero una de ellas carece de obras que justifiquen su realidad, mientras que la otra tiene obras que dan evidencia de la veracidad de su profesión. El reto consiste precisamente en justificar o dar evidencia de la existencia de aquello que se profesa tener, es decir, fe: “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”.

Segundo, se cuestiona que la fe sola sea suficiente para salvar. Esta implicancia es demasiado evidente en las palabras de Barnes, como anteriormente se ha expuesto. El problema es que sostener esto, ya sea explícita o implícitamente, contradice el testimonio claro de las Escrituras en cuanto a la exclusividad de la fe como único medio instrumental de la salvación, así como también la exclusividad de Cristo mismo como único Salvador y Fundamento de nuestra Justificación y Santificación. Como ven, se contradicen doctrinas esenciales de nuestra Fe, lo que no es para nada menor.

Que la sola fe en Cristo es suficiente para ser salvos es evidente en las Escrituras. En el Evangelio de Juan se nos dice que “el que cree en el Hijo tiene vida eterna…” (Juan 3:36), es decir, basta solo con creer en Cristo para tener vida eterna, y la existencia de fe es evidencia de la existencia de esta vida. No se hace mención de otras obras, como lo son el no robar o el decir siempre la verdad, sino que solamente se nos habla de la fe y de su objeto, es decir, la Persona y obra de Jesucristo. Pablo también nos dice que “el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Romanos 3:28), con lo que deja fuera toda obra como fundamento de nuestra salvación, y establece que solo por medio de la fe en Jesucristo somos salvos. Mucho más explícito es Pablo cuando nos dice que “al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:4-5), donde claramente se nos enseña que solamente creyendo en Aquel que justifica al impío somos salvos. Se nos resume todo esto al principio de la Epístola a los Romanos, cuando se nos dice que “en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).

Tercero, se confunden la fe con las obras al mezclar la causa con los efectos. Esto es claro en Barnes, pues nos habla de una fe que ‘se desarrolla a sí mism(a) en una vida santa’, con lo que las obras pasan a formar parte de la definición de fe. Entonces, la salvación ya no es sola fe, sin obras de por medio, en Cristo, sino sola fe, cuya misma definición incluye las obras, en Cristo. Para ponerlo en términos más claros, todo se reduce a fe más obras igual salvación, lo que es otra manera de afirmar la salvación por obras (Hechos 15:1-5). Ya las obras no son fruto o efecto de la fe salvadora, sino que pasan a ser parte integral de la fe salvadora, de tal forma que sin las obras la fe sola no salva.

Al contrario, debemos afirmar aquello que afirman las Escrituras: La fe es sola y simplemente asentir intelectualmente a una proposición o, en términos más sencillos, tener por verdadero algo que se ha dicho. Nada más ni nada menos. Las Escrituras nos enseñan esto, por ejemplo, cuando Jesús dijo a los fariseos: “…si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” (Juan 5:46-47). Aquí el Señor nos dice que creer en Moisés es creer en “sus escritos” y, a su vez, nos dice que creer en Él es creer en “(Sus) palabras”, es decir, tener por verdadero aquello que tanto el Señor Jesús como Moisés hayan dicho o escrito. En otra ocasión, el Señor dijo lo siguiente a Marta: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26). Lo que se nos enseña aquí es que creer en Cristo es tener por verdaderas al menos las siguientes dos proposiciones: Que Él es la resurrección y que Él es la vida. No se hace mención de obras algunas aparte de solamente creer en Cristo. Estos son solamente dos de los muchos ejemplos que nos enseñan que la fe es simplemente tener por verdadero lo que alguien ha comunicado, y la fe salvadora consiste sola y simplemente en tener por verdadero todo lo que se nos enseña en la Biblia (1 Tesalonicenses 2:13).

¿Y de qué manera se relaciona esto con las buenas obras? Simple: Las buenas obras son efecto o producto de la fe, pero no forman parte integral de la definición de ésta. Como Pablo nos enseña, somos “salvos por medio de la fe… para buenas obras” (Efesios 2:8-10), manifestando claramente que la fe es la causa de las buenas obras, así como el árbol es la causa de los frutos (Mateo 7:16-20). De la misma manera que el árbol no necesita de los frutos para existir, pero sin embargo produce fruto, así mismo la fe no necesita de las obras para existir, pero sin embargo producirá como efecto consecuente buenas obras en diferentes grados y cantidades (Mateo 13:23). Si la fe no necesita de las obras para existir, entonces las obras no forman parte de la definición de lo que es la fe, y si las obras no forman parte de la definición de fe, entonces podemos sostener sin temor alguno a contradecirnos que la fe sola en Cristo, sin obras de por medio, es suficiente para ser salvos.

Lo anterior es suficiente para refutar las premisas erróneas y errores de interpretación que cometen tanto Barnes como aquellos que de alguna u otra manera comparten su interpretación de Santiago 2:14-19, así como también establecer la perspectiva correcta al interpretar esta sección. Lo anterior es importante como introducción a la interpretación de Santiago 2:19 y, específicamente, aquello que nos interesa: La fe de los demonios.

Continuará…

24 comentarios el “La Fe de los Demonios: Santiago 2:19

  1. Waooooooooooooo…estoy llorando de alegria hermano!
    Gracias por poner este estudio en idioma español,cuan confundido está el pueblo hispano con esto…gracias Señor!
    Sola Fide!

  2. Cuando vienen las otras partes?Por favor,esto es muy importante,no lo deje!
    Sola Fide!

    • Claudio 'Kimeradrummer' González dice:

      De ninguna manera lo dejo hermano, sino que me he visto impedido de darle el tiempo y la consideracion que se merece.

      Ahora tengo un poco más de tiempo. Pronto viene la segunda parte.

      Dios le bendiga…

  3. Que bueno es saber que usted está trabajando en la segunda parte!
    Dios le continue bendiciendo varón!
    Sola Fide!

  4. Nory dice:

    a mi me parece q Paul Washer, Macarthur y otros de su línea, dicen exactamente lo mismo q leo aquí “Las buenas obras son efecto o producto de la fe…” y nunca q la fe más obras salvan… así q, al menos yo, no entiendo por qué en un enlace q se hace a este blog leí algo así q Washer, Macarthur y etc son poco menos q herejes papistas… y honestamente, al leeros y escucharlos a ellos, la verdad hablan de lo mismo.
    Slds.

    • Claudio 'Kimeradrummer' González dice:

      Si bien personalmente no clasifico a MacArthur (de Washer, la verdad, no conozco mucho) como hereje, debo decir que en ciertos puntos es bastante confuso en su tratamiento de ciertas doctrinas soteriológicas, siendo bastante inconsistente en sus afirmaciones. Lo considero inconsistente.

      Te dice esto alguien que posee y ha leído su Biblia comentada, un par de sus comentarios y casi 10 de sus otros libros. Debo decir que he aprendido mucho de varios de ellos, y realmente recomiendo la lectura de algunos, como ‘Avergonzados del Evangelio’ y ‘Verdad en Guerra’, pero, por ejemplo, ‘El Evangelio Según Jesucristo’ presenta varias cosas confusas en su presentación del Evangelio y el lugar correspondiente de las Gracias de Dios dentro de la salvación. Puedes leer un análisis de aquel libro, y bajarlo en pdf, en la página web de la Trinity Foundation en el siguiente link, aunque lamentablemente está en inglés: http://www.trinityfoundation.org/journal.php?id=193

      Si, soy consiente de que en este punto afirman lo mismo que yo en este artículo, pero al tratar esa afirmación con otras afirmaciones que sostienen, la inconsistencia saltará a la vista. Hay contradicción en lo que afirman.

      Dios te bendiga…

  5. juan carlos dice:

    Pues interesante su exposición. Yo soy católico y trato de ser práctico. En primer lugar estoy convencido que solo la fe salva, sin embargo creo que la fe lleva a actos de fe, por lo que no creo que alguien que diga tener fe se pueda quedar sentado sin actuar por fe. De lo contrario uno se pregunta: como es posible que este hombre de “fe” se quede tranquilo viendo morir a su prójimo de hambre. Seguramente no es una fe real sino una mera creencia. Por otra parte, no podemos creer que una persona se la pase bien con sus bienes y ya a la hora de ver próxima la muerte comience a hacer “BUENAS OBRAS” para comprarse el cielo. Al final creo que existe un grave mal entendido entre católicos y protestantes. Por lo que he visto, los protestantes no creen que la fe exista sin acciones concretas ya que los buenos cristianos protestantes llevan una vida de buenas obras, que al final los acompañaran en la vida eterna. Claro esta que más de alguno se salva exclusivamente por la fe, porque muchos en la ultima hora son alcanzados por la gracia de Dios y seguramente ese anuncio oportuno del la buena nueva lo llevará directamente al gozo eterno. Creo que discutir de si la fe o las obras se transforma en una charla estéril cuando lo que se busca es hacer polémica.

    • La diferencia radica en la relación entre obras y fe. La fe sola, sin obra alguna adicional, es el único medio instrumental por el cuál nos beneficiamos de lo que Cristo hizo por el creyente. Nadie ha sido salvo por fe + obras y nadie lo será, pues si las obras entran en algún lugar como fundamento de la salvación ya no estamos hablando de Gracia (Romanos 11:6). Las obras son fruto de la fe, pero no forman parte alguna en la fe como medio instrumental ni condicionan la salvación en ningún sentido. El que cree es salvo.

      El asunto que trata Santiago no es la salvación frente a Dios, sino la justificación de una profesión de fe frente a testigos, o la coherencia entre confesión y conducta. Te invito a leer la exposición que hice de Santiago 2:14-26 aquí: https://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2010/08/23/comentario-breve-a-santiago-214-26/

      Saludos!!!

    • No hay ningun malentendido entre catolicos y protestantes, sino que entendemos fe y obras de forma totalmente diferente y opuestas.Un ejemplo para un catolico rezar un rosario es una buena obra, para un protestante es abominación.Para un catolico comer una hostia es recibir a Cristo en alma y cuerpo, para el protestante es solamente mostrar la muerte de Cristo. El Cristo eucaristico para el protestante es un idolo, para el catolico es su vida…

  6. Albert dice:

    Estaba leyendo pero no me aparece la 2 parte!

  7. Excelente mi amigo… Dios te siga usando…

  8. Claudiooooo me salio otra duda, el efecto de la fe son las buenas obras; pero ¿estará mejor decir que el efecto del E.S son las buenas obras? porque son los frutos del E.S

    Gracias.

    • El Espíritu Santo causa las buenas obras en nosotros, y lo hace por medio de la fe; por lo tanto, no es incorrecto afirmar que las buenas obras son producidas por la fe. Lo otro es ser más específico, es decir, que el Espíritu Santo obra las buenas obras en nosotros mediante la fe en la Palabra de Dios.

      Saludos Albert!

  9. Roberto dice:

    esto es sencillo y complejo. obras ante de los ojos de Dios, estan enel corazon. cuando decidiste someter tu carne o tus pasiones a la volunntad de Dios, estas obrando justicia; que es por fé. obras es sinonimo de actos de obediencia. seremos mayormente justificados ante Cristo el Señor, si sacamos a comer, lavamos las heridas, damos un abrazo y un beso a un mendigo y luego le presentamos el plan de Salvacion y lo llevamos a los pies de Cristo que si le damos un billete de cualquier denominacion. invirtamos en obras misioneras en lugar de dar algunos millones a una institucionbenefica.

    • Un saludo Robert:

      La Escritura dice que somos salvos por la sola Gracia de Dios por medio de la sola fe en Cristo. Esto es contrario a lo que dices aquí: ‘…seremos mayormente justificados ante Cristo el Señor, si sacamos a comer, lavamos las heridas, damos un abrazo y un beso a un mendigo y luego le presentamos el plan de Salvacion y lo llevamos a los pies de Cristo…’. No. Esas obras no nos justificarán ante Dios, ni ninguna cosa que hagamos; más bien, son el efecto de la salvación en un alma regenerada. Si son efecto, no son causa (Efesios 2:8-10, “…POR Gracia sois salvos…PARA buenas obras…”), y si no son cauusa, entonces no pueden justificarnos.

      Hacemos buenas obras, pero no somos salvos por ellas. Creer lo contrario es negar el Evangleio de Cristo.

      Saludos…

  10. Monica Sanchez dice:

    Y aquellas personas que creen a Dios con todo su ser! y hacen buenas obras que como lo explicas es producto de la fe que le tenemos a nuestro Señor… y decir que no pertenece a ningun tipo de religión ya que no cree que para llegar a ÉL se requiera de una religion ni de casas suntuosas simplemente de la fe y la obediencia a su mandato… está mal esa reflexión?

    • Lo primero sería saber en que Dios, en que Jesús y en que Evangelio cree. Lo segundo, considero que tal persona no sabe lo que dice con respecto al término religión, palabra usada por Santiago para describir la profesión de fe de los que se dicen ser creyentes (Santiago 1:27) y, por lo tanto, el Cristianismo es una religión. Y tercero, una Iglesia es una Iglesia donde sea que se junten los creyentes a adorar a Dios, a recibir instrucción de la Palabra y los Sacramentos, y a recibir la disciplina eclesiástica, sea en una casa humilde o en un templo ostentoso. Pero lo principal es el deseo de compartir con los hermanos en la fe.

      Pero el primer punto es el más importante, es decir, creer en el Dios, en el Jesús y en el Evangelio correctos. Sin esto, todo lo demás carece de sentido.

  11. Que excelente articulo Claudio, recientemente he estado estudiando este tema ,primero porque estaba un poco confundido, y segundo porque en realidad como al principio menciona Josbel hay una confusión tremenda por parte de varios hermanos evangélicos sobre su soteriología, creo que hay muchos predicadores que exponen muy bien el evangelio sin embargo al final te sujetan a las obras y esto no es así, Calvino explica muy bien todo esto dedica varios capitulos en el libro III de la IRC y la verdad me ayudó mucho. Yo tengo la biblia de estudio MacArthur y algunas veces siento que se contradice porque le dá mucho crédito a las obras y al señorío para salvación (aunque no negamos el señorío de Dios sobre una vida regenerada) pero a la vez en otros versos asegura que es la Fe sola la que salva, muy aparte de ello tiene muy buenos libros y siento que otros caen en el error de que al él mantener ciertas inconsistencias en cuanto a su soteriología lo tildan de un autor y teologo que ya no debemos de leer de lo cuál no lo creo correcto.

    Que gran don del Señor Claudio, que te siga usando y por favor no dejes de escribir y edificar al pueblo del Señor. Saludos hno.

  12. Santiago dice:

    ¿imperio Católico Romano? Sin duda Satanás usa su arma mas poderosa, la confusión

  13. Maria del Carmen dice:

    Todo lo referente a la fe va acompañado con las obras…… Esto es si una persona a dado fruto digno de arrepentimiento obviamente tiene que tener fe con obras…… Si es un cristiano tibio supuestamente dice tener fe pero no tiene obras….. He aquí donde dice Santiago 2:19

    • Las obras, de las que pertenecen aquellas llamadas “frutos de arrepentimiento”, son efectos de una fe verdadera, mas no la causa y fundamento de la misma, menos de forma coordinada. Santiago, entonces, enseña que la existencia de buenas obras implica la existencia de fe, y no que la fe necesita obras para ser y existir.

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