Ryan Hedrich: El Corpus Joanino y el Canon

Dios siempre me sorprende de muchas maneras. Una de ellas es a través de mi hermano Ryan Hedrich, un joven con una mente punzante que ve cosas donde los demás no vemos nada, y saca a relucir el oro allí donde vemos niebla. No exagero. Aquí les presento una de las joyas que Dios nos ha dado a través del hermano Ryan que este servidor se dio el placer de traducir.

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En mi más reciente post, escribí lo siguiente:

‘Históricamente, creo que el Canon Protestante es la Palabra de Dios porque Dios me ha regenerado, y como regenerado escucho y me someto a la voz de mi Pastor.’

Un Católico Romano en Facebook me pidió que hiciera exégesis de los textos relevantes para que pudiera entender mejor mi posición. Puesto que aquí me referí a Juan 10 como apoyo a la aseveración de que la Escritura misma explica los medios por los que un Cristiano llega a aceptar el Canon de la Escritura – que es una afirmación que muchos ‘C’atólicos, a falta de municiones en contra de la Sola Scriptura, discuten que no es el caso – mi respuesta fue como sigue (editada):

‘El Corpus Joanino contiene los pasajes a los que me refiero. Creo haber mencionado Juan 10 en la conversación que hemos tenido; 1 Juan 4:4-6 es otro.

En Juan 10, Jesús  está hablando sobre la forma en que Él reúne a Sus ovejas. Si bien fácilmente podemos pasar a la Elección Incondicional o a la Gracia Irresistible por este camino, trataré de mantenerme en el tópico. Pareciera que la intención de Juan es explicar de manera más específica las afirmaciones de Jesús hechas en 8:42-47. Los Judíos que pertenecían al diablo (cp. Efesios 2:1-3) no podían creer en las palabras de Jesús – no poseían la capacidad – precisamente porque pertenecían al diablo; de manera equivalente, Jesús afirma que aquellos que no son de Dios no pueden “oír” Su Palabra. En concordancia con Romanos 8-10, el problema con los Judíos no estaba en sus oídos per se, sino en sus mentes, que estaban puestas en la carne (No-Regenerados). Llegamos a la fe al escuchar la Palabra de Dios, pero no aprovecha a nuestras almas escuchar la Palabra si no somos de Dios.

Bastante he dicho ya para establecer el porqué debo ser un regenerado para ‘escuchar y someterme a la voz de mi Pastor’.  Lo que falta es conectar esto con el porqué creo que históricamente (¡) el Canon Protestante es la Palabra existente de Dios.

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido [al espíritu del anticristo]; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

1 Juan 4:4-6

No es de poca importancia que el contexto de esta afirmación esté rodeado de pasajes dedicados a expresar aquello que la Regeneración causa (comportamiento justo – 2:29; obediencia a la Ley de Dios – 3:9-26; conocer a Dios y vivir en amor – 4:7-16; fe, amor, obediencia y victoria sobre el mundo – 5:1-4; salvos del diablo y comportamiento sin pecado – 5:18) y que lo más relevante – conocer a Dios – se encuentre justo después del pasaje en cuestión. Para ser honesto, pienso que estos pasajes son más bien evidentes: “Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye” es obviamente una referencia a los Apóstoles. Conocemos a Dios porque Él nos regeneró, de manera que aquellos que Él ha regenerado escucharán a aquellos que Él ha enviado para ser Sus mensajeros de las Buenas Nuevas. Por otra parte, lo inverso es verdad, como lo hemos visto: “el que no es de Dios, no nos oye”. Esto es, solo los regenerados son capaces de someterse a las Palabras de Dios tal cual fueron transmitidas por Sus mensajeros: “En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error”. ¡Aquel que ha sido regenerado conoce y se somete a Dios, a Su Palabra y a Sus mensajeros, porque ese el propósito de la Regeneración (Romanos 8:7-9, 10:17 y 1 Pedro 1:3)! La Regeneración es la precondición para una esperanza viva, un pre-requisito para “oír” la Palabra de Dios y, de esta manera, venir a la fe. Pero nuestra fe no está vacía: su objeto son las proposiciones del Evangelio, que hace necesaria la idea de que podamos discernir cuál es el Evangelio (y por lo tanto, como Juan escribe, quienes son los portadores del Evangelio).

Finalmente, volviendo al Evangelio de Juan para unir los puntos (a pesar  de que considero el asunto resuelto):

De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Más al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

Juan 10:1-16

Brevemente:

1.- Jesús habla de reunir a Sus ovejas (¡que son consideradas como Sus ovejas antes de que entren en Él!).

2.- Dice que las ovejas escucharán solamente al Pastor. Pregunta: ¿cómo es que una oveja conoce la voz de Su Pastor (i.e. que efectivamente esa es Su voz, la medida de sus palabras)?

a) Las ovejas siguen al Pastor porque oyen Su voz (no puedo enfatizar esto lo suficiente, dado el desenfrenado existencialismo en la actual ‘Cristiandad’).

b) Las ovejas siguen a su pastor porque conocen a Su Pastor (paralelo a la exposición anterior sobre 1 Juan 4, garantizándole al regenerado que a los Apóstoles les fue dada la autoridad de obrar como los mediadores de las actuales palabras de nuestro Pastor).

3.- Las ovejas seguirán a su Pastor (este sometimiento se debe a la regeneradora ‘Gracia Irresistible’).

Jesús está siendo perfectamente claro. La oveja que Él está buscando reconocerá y seguirá Su voz debido a la naturaleza de la oveja y la voz del Pastor. Reconozco el Canon Protestante como la voz de mi Pastor  porque como una oveja regenerada soy capaz y estoy dispuesto a escuchar y someterme a Su Palabra, sea que haya sido o no comunicada eficientemente o a través de Sus profetas. No soy un Cristiano de letra roja; la aplicación de este pasaje se extiende más allá de las ‘propias’ palabras de Jesús a aquellos a quienes Dios envió a comunicar Su Palabra. Toda la Escritura es inspirada por Dios.

Y como si esto no fuera suficiente, Jesús tiene que reiterar Sus propias afirmaciones a los Judíos…de nuevo:

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

Juan 10:26-28

Dado lo que acabamos de leer, estas palabras son un buen sumario del tópico. Aquellos que no creen no son ovejas (o si lo son, no han sido llamadas aún); aquellos que creen son ovejas regeneradas, i.e.  ovejas que el Pastor ha llamado efectivamente – ovejas que reconocen la voz de su Pastor porque Él las ha regenerado o ha hecho Suyas, les habla, y causa que le conozcan a Él y a Su Palabra por cualquier medio que ésta haya sido comunicada.

Quizás encuentres pertinentes los siguientes post cortos:

http://www.unapologetica.blogspot.com/2009/12/canon-of-scripture.html

http://www.unapologetica.blogspot.com/2010/01/doctrine-of-perspicuity.html

Nuevamente, por favor recuerda que esta discusión tiene el propósito de establecer la razón histórica de porqué acepto el Canon Protestante. Mientras lees nuestra discusión previa y los post en el muro [fuente borrada] et. al., sabrás que mi primer principio implica lo que el Canon es, por lo tanto no razono circularmente (i.e. no estoy afirmando que mi exégesis es una premisa para  mi primer principio, lo que significaría que mi primer principio ya no sería mi primer principio); más bien, ésta exégesis es suficiente para mostrar que mi sistema ‘epistemológico’ se justifica a sí mismo, o que yo no estoy armando un Canon arbitrario.’

Original AQUÍ

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Pueden visitar el blog del hermano Ryan en este link: http://www.unapologetica.blogspot.com/

Quiera Dios bendecirnos a través de este aporte, en el Nombre del Señor Jesucristo, amén.

Soli Deo Gloria

2 comentarios el “Ryan Hedrich: El Corpus Joanino y el Canon

  1. Aunque estoy de acuerdo en tu planteamiento, siempre he pensado que la tesis de Juan presupone un argumento de petición de principio (petitio principii, o begin the question). Nadie puede probar que somos de Dios a menos que quien pretenda probar sea de Dios. Este es un razonamiento circular, pero, aunque es considerado falaz por los estudiosos de la lógica, también puede ser visto como un razonamiento válido. De hecho, Aristóteles, en su Retórica, expone que la petición de principio es admitida en los tribunales respecto al abogado y su cliente. El abogado defensor reclama como principio que su cliente es inocente, y en el estrado esa petición es considerada como un axioma válido. No es rechazada ni por el juez ni por el jurado. Ahora bien, la tarea del abogado defensor es demostrar que su alegato aceptado de momento es válido, para beneficio de su cliente.
    El razonamiento circular de Juan (el que es de Dios sabe que estas palabras son de Dios) es similar al razonamiento de Jesucristo. Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y me siguen. No perecerán jamás. A otros les dice que no pueden creer porque no son de sus ovejas. No hay forma ni manera de demostrar que ese argumento de Jesús (una petición de principio) resulte una evidencia, a no ser que seamos también ovejas (de nuevo el argumento de Juan). Pero más allá del mundo, de la esfera de los jueces terrenales -representados entonces por los fariseos-, el argumento se valida ante el Padre, con Jesucristo como nuestro abogado y con Satanás como el acusador de los hermanos. En ese juicio continuado (no me refiero al juicio final), Pablo ha declarado que nadie puede acusar a los escogidos de Dios, pues Dios mismo es el que justifica.
    De nuevo el círculo, que tanto apena a los enemigos de la cruz, a los que no son llamados ovejas.
    Me llama la atención en este capítulo de Juan 10 el que las ovejas siguen al pastor, desconocen la voz del extraño a quien no siguen. Sin embargo, el lobo arrebata a algunas, para destruirlas y dispersar el rebaño. Más adelante Jesucristo reitera que sus ovejas no perecerán jamás. No hay contradicción entre las dos declaraciones de Jesús en el mismo texto de Juan. Por un lado, el lobo acecha y busca dispersar y destruir el rebaño. A veces algunas ovejas son llevadas por senderos obscuros, por caminos con espinos, lejos de sus naturales abrevaderos. La garantía es que aún allí no escucharán al extraño que las ha usurpado por un momento. Pero tenemos además otra parábola o metáfora de Jesús, el pastor que viene a rescatar a la oveja perdida y la toma en sus brazos. Por otro lado, la promesa de Cristo es que sus ovejas no perecerán jamás y nadie podrá arrebatarlas de su mano. Esto es decreto eterno cumplido en la historia. Por algo él es Dios y como tal es soberano. Ni la muerte, ni la vida, ni potestad alguna, ni nada creado podrá separarnos de su amor en Cristo Jesús.

    César Paredes

  2. Es una doctrina que tambien he mantenido por años y es que el canon de las Escrituras fue fijado por la Reforma protestante.No es cuestión de poder argumentar elocuentemente es cuestión de lógica si uno cree en un Dios historica que dirige la historia y que ha magnificado su Palabra por encima de todo su Nombre.

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